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jueves, 7 de octubre de 2010

Lago Los Cántaros



Después de ascender aproximadamente 700 escalones (que equivale a subir unos 100 metros en un trayecto de 1 kilómetro) en medio de la exhuberante pluriselva valdiviana se arriba a la Laguna Los Cántaros, que vuelca sus aguas al lago Nahuel Huapi mediante la cascada del mismo nombre

martes, 21 de septiembre de 2010

Cacharí




Cacharí es una localidad argentina ubicada en el partido de Azul, provincia de Buenos Aires.
En el año 1839 se citó en correspondencia al juez de paz un paraje llamado Cacharí, a 11 leguas desde Azul hacia el Norte. En 1873, se realizó el trazado del ramal Las Flores hasta Azul por Ferrocarriles del Sud; dos años más tarde se construyó la Estación Cacharí, y el 8 de septiembre en 1876 se inauguró el mencionado tramo ferroviario. En 1880 don Juan Andrade comenzó la mensura de terrenos; habilitándose en 1886 la Escuela Nº 6.
El Gobierno Provincial autorizó el 2 de mayo de 1896 a don Mariano Falomir, a fundar un pueblo a llamarse Cacharí. El 16 de septiembre de ese año se autoriza la mensura y trazado, indicando las fracciones destinadas al uso público.
Don Mariano Falomir muere en Cacharí el 24 de enero de 1915, su tumba se encuentra en el cementerio del pueblo.
Este pequeño pueblo de la provincia de Buenos Aires pretende para sí un destino de constante progresos forjado en base a solidaridad, unión, trabajo y cuidado del medio ambiente.
Paulatinamente creció la población, se incorporaron servicios públicos, se afincaron organismos oficiales y nacieron las entidades de fomento, culturales, sociales y deportivas.
Entre ellas, se destaca la Asociación Argentina Española de Socorros Mutuos y su imponente edificio.
Cuenta con 2.986 habitantes (INDEC, 2001), lo que representa un descenso del 3,4% frente a los 3.074 habitantes (INDEC, 1991) del censo anterior.
El topónimo Cacharí, es uno de los nombres más antiguos de todo el Partido de Azul. Cuentan que la palabra Cacharí es de origen Mapuche y viene de Cachu = tierno + caru = verdes: Región de pastos tiernos.
El historiador Alberto Sarramone en su libro Historia del Antiguo Pago del Azul, cita que la palabra Cacharí es de origen Mapuche.
En cambio el Dr. Ronco propone su tesis, descomponiéndolo en dos partes Ka, que significa "otra" y chara que significa "avestruz hembra".
También Sarramone en su libro hace mención al Cacique Cacharí, que vencido en combate y aniquilada su tribu estuvo durante tres días y tres noches, loco al borde de la laguna que lleva su nombre.
Son varias las versiones del nombre Cacharí, el cual antes de la conquista del blanco, era conocido en la zona.

domingo, 1 de agosto de 2010

Doblas




Continuamos con la idea de fotografiar pequeños pueblos que para la mayoría de los viajeros son apenas un nombre en un cartel vial.
En sus calles y sus casas trancurren historias cotidianas y para sus habitantes son, seguramente, la patria chica de los afectos primarios.
Doblas se encuentra en el departamento pampeano de Atreucó y se comunica a través de la ruta provincial 18.
La historia indica que fue fundado el 4 de junio de 1911 y que en una especie de "autohomenaje" su fundador, Julio Doblas,lo bautizó con su apellido.
Su población apenas supera los 1500 habitantes y,aún sumada la de las áreas rurales llega a poco más de 1800.

Magdalena





Magdalena es la ciudad cabecera del Partido homónimo, ubicada al este de la provincia de Buenos Aires, Argentina, en la orillas del río de la Plata. Se halla a 106 km de Buenos Aires y a 48 km de distancia con la ciudad de La Plata.


Toponimia

La denominación del pago de la Magdalena se encuentra documentada por primera vez en un acta del Cabildo de Buenos Aires del 21 de marzo de 1611. A partir de la segunda fundación de Buenos Aires por Juan de Garay el 11 de junio de 1580, comienza la colonización de estas tierras, al distribuir tierras entre quienes secundaron su empresa. Estas se repartieron tomando como punto de partida el Valle de Santa Ana, que se encontraba en la actual entrada a la Ciudad de Magdalena.


Historia

En épocas prehistóricas, un brazo del mar cubría las costas del distrito: el mar Querandino, hace de 10 a 7.000 años, se internaba en el actual río Paraná, hasta la Ciudad de Santa Fe. Al retirarse el mar, dejó en seco grandes bancos de conchas marinas, conformando los yacimientos de conchillas, que a los costados de los caminos, hoy se ven a simple vista.
Siendo ésta, la característica principal del subsuelo de Magdalena. La mayoría de los moluscos marinos poseen un esqueleto duro por lo que éste fósil se preserva por muchos años.- Los fósiles de caracoles más comunes son: Zidona, Mactra, Tagelus, Erodona, Diodora, Ostrea, entre otros. De esas épocas llamadas del Holoceno (nuestros últimos 10.000 años) son los fósiles de megafauna que se hallaron en el subsuelo magdalenense, como el toxodón (con aspecto de un toro con joroba), gliptodonte (similar a una mulita o peludo gigante), estegomastodón (es el antepasado del elefante), cuyos restos fósiles podemos ver en el Museo Histórico de Magdalena.
El Pago de la Magdalena se extendía desde el riachuelo hasta el río Salado, comprendiendo los actuales municipios de Avellaneda, Lanus, Lomas de Zamora, Quilmes, Esteban Echeverría, Alte Brown, Berazategui, Fcio Varela, Ensenada, Berisso, La PLata, Chascomús, San Vicente, Gral Paz, Brandsen, Punta Indio y Magdalena. Más partes de los actuales Cañuelas, Monte y Castelli.


Lugares de interés
Municipalidad de Magdalena

El primer edificio municipal fue construido en 1856 y estaba situado en la esquina de las calles Obligado y Pintos (actualmente Brenan e Yrigoyen). En 1877 se resuelve la construcción del actual Palacio Municipal, realizada por Pedro Cavalli, el edificio cuenta con dos plantas, la planta baja destinada a dependencias administrativas y en la planta alta se encuentra el salón de actos o recepciones, donde se realizaban fiestas y actividades sociales, un balcón terraza con techo sostenido por columnas, al igual que el interior del salón. Actualmente funciona las dependencias y el recinto del Concejo Deliberante, conservando su mobiliario original, con sillones estilo Luis XVI realizados a fines del siglo XIX.


Iglesia de Magdalena

La Primitiva Capilla, se inauguró el 20 de noviembre de 1776. La piedra fundamental del nuevo templo data del 3 de junio de 1860. En el libro de sesiones de la municipalidad de fecha 8 de mayo de ese año menciona que el padrino será el señor Sixto Fernández, elegido por unanimidad en dicha reunión, cuyo acto (el de la colocación de la piedra fundamental), debe realizarse el día 25 de Mayo. Este renunció por razones de salud. Acto continuo se nombró al señor Juan F. Escribano. Del mismo libro, sesión del 28/5/1860. Se armaron cinco comisiones una por cada cuartel de Magdalena, para levantar suscripciones de animales entre los vecinos a fin de juntar dinero para la obra del Templo. Cada vecino contribuiría con un animal.
Por Ley 11.512 de 1994, sancionada por el Honorable Senado y Cámara de Diputados de la Provincia. de Buenos Aires, se declara Monumento Histórico Provincial al Templo Parroquial de Magdalena, testimonio arquitectónico del curato de la Magdalena.

Teatro Español

Inaugurado el 22 de julio de 1899. En realidad es la casa social de la Sociedad Española de Socorros Mutuos. Su primer Presidente fue Pedro Goenaga y en el momento de la construcción del edificio e inauguración la institución fue presidida por Carmelo Egues. La piedra fundamental fue colocada el 1 de enero de 1896, constaba de una caja de hierro que contenía el acta firmada por los padrinos, por la comisión y los socios presentes, más un ejemplar del correo español, un periódico local, monedas, medallas, un reglamento y una memoria de la sociedad. Todo esto colocado en otra caja de madera. Esta sociedad se conforma a partir de un grupo de inmigrantes, los que comenzaron a asociarse para “autoformar” la sociedad y reconstruir dos de los más importantes poderes que quedan fuera de la órbita del Estado o del mercado: el poder social que suponen los principios de solidaridad y el mantenimiento de la memoria de los orígenes de la patria que se ha dejado.
Así logran generar, a través de la ayuda mutua entre sus miembros, la reducción de la vulnerabilidad personal, así como paliar la incertidumbre que la inserción en una nueva sociedad ocasiona.

Plaza Mitre


En el momento de la erección de la Capilla (1776), frente a la misma se fue creando un lugar de esparcimiento. Para el año 1826 el Arq. Saubidet realiza el trazado del primer egido, en él la plaza ocupaba dos manzanas, la actual y la que ocupa el Centro Cultural. Durante la administración de Lázaro Miranda (1869) se colocó una pirámide en alusión a la Pirámide de Mayo.
A comienzos del s. XX se coloca una fuente de mármol con peces de colores e hipocampos.
El 7 de mayo de 1949 se inaugura el actual monumento al Gral. San Martín.

Centro Cultural Municipal

Se inaugura el 27 de septiembre de 1997 la primera etapa que incluía el Museo, la oficina de turismo, sala de exposiciones y talleres. Posteriormente en el año 2004 se traslada al mismo la Dirección de Cultura, Prensa y Deporte de la Municipalidad de Magdalena.


Deporte

Son varias las instituciones sociales y de fomento (Villa Garibaldi, Sociedad Italiana, Sociedad Española), deportivas (Club Sport) y sobre todo folclóricas y tradicionalistas (La Totora y Gauchos de Magdalena) en la ciudad de Magdalena, pero en lo deportivas sobresale el Club Social Deportivo Unión y Fuerza.


MILONGA DEL PEÓN DE CAMPO

Letra y música: Héctor Roberto Chavero (Atahualpa Yupanqui)
Intérprete: Jorge Cafrune


Yo nunca tuve tropilla,
siempre montao en ajeno.
Tuve un zaino que, de bueno,
ni pisaba la gramilla.
Vivo una vida sencilla,
como es la del pobre peón.
Madrugón tras madrugón
con lluvia, escarcha o pampero.
A veces me duelen, fieros,
los hígados y el riñón.

Soy peón de la Estancia Vieja,
-partido de Magdalena-
y aunque no valga la pena
anote que no son quejas.
Un portón lleno de rejas
y allá en el fondo, un chalé.
Lo recibirá un valet
que anda siempre disfrazao,
mas no se asuste, cuñao,
y por mí pregúntele.

Ni se le ocurra decir
que viene pa visitarme
diga que viene a cobrarme
y lo han de dejar pasar.
Allí le van a mostrar
que siga los eucaliptos.
Al final verá un ranchito
que han levantao estas manos
¡Esa es su casa, paisano!
¡Ahí puede pegar el grito!

Allí le voy a enseñar
mis mancarromidos perros,
unas espuelas de fierro
y un montón de cosas más.
Si es entendido, verá
ponchos de fina trama
y el retrato de mi mama,
que es donde rezo,pensando
mientras lo voy adornando
con florcitas de retama.

¿Qué puede ofertarle un peón
que no sean sus pobrezas?
A veces me entra tristeza,
y otras veces rebelión.
En más de alguna ocasión
quisiera hacerme perdiz,
para ver de ser feliz
en algún pago lejano.
Pero a la verdad, paisano,
me gusta el aire de aquí...

jueves, 29 de julio de 2010

Carhué


Carhué es la ciudad cabecera del partido de Adolfo Alsina en la Provincia de Buenos Aires,
Se encuentra a unos 561 km al oeste de la ciudad de La Plata y a 520 de Buenos Aires. La ciudad fue un destino turístico famoso por las aguas termales de la Laguna Epecuén y actualmente sus habitantes están empeñados en el resurgimiento del lugar, afaectado por las inundaciones de la década de 1980 que destruyeron la villa turística. Se conecta con la Ruta Provincial 60.
Su población actual se estima en algo menos de 10.000 habitantes
El Ferrocarril del Sud arribó el 17 de abril de 1899, el Ferrocarril del Oeste el 18 de julio de 1903 y el 1 de julio de 1911 el Ferrocarril Midland de Buenos Aires. La estación es del típico estilo colonial inglés. Fue premiada desde 1982 a 1985 con dos primeros puestos y un segundo a la mejor estación, por su mantenimiento edilicio y el movimiento en general. Durante los años 1970 y 1980 se clausuraron los 3 servicios.

Historia

CARHUÉ: LUGAR VERDE “Car-hué”: CARRE, Verde o verdor; HUE, Lugar o donde hay

Esta descripción habla muy bien de lo que fue el MAPÚ CARHUÉ (País del Carhué) para las huestes araucanas que comenzaron a venir desde Chile en el siglo XVI. Este “país” era una especie de corral natural de excelentes pastos, arroyos y lagunas de agua dulce para sus sistema comercial. Con anterioridad a los aborígenes chilenos araucanos, habitaron todas estas tierras aborígenes autóctonos denominados Tehuelches. Debido a la araucanización forzosa de la pampa, nuestra zona se caracterizó de una acentuada tendencia araucana, notorio esto en los topónimos de estos territorios. La principal actividad de estas tribus araucanas fue la toma de ganado cimarrón y su traslado a Chile, en donde era canjeado. Los caminos usados se denominaron “rastrilladas.” La más conocida fue la RASTRILLADA DE LOS CHILENOS, que pasaba en las cercanías de Carhué. Las primeras referencias sobre la zona datan de fines del siglo XVIII y principios del XIX con las primeras expediciones comerciales en busca de sal a las Salinas Grandes, y sus grandes yacimientos. En las tierras conocidas como Masallé, al oeste de la Laguna de Epecuén, se asentó, una parcialidad araucana, los “vorogas”. Cierto día del año 1834, reciben a 200 indios chilenos para comerciar y que estaban bajo el mando de CALLFUCURÁ, quién los sorprendió y tomó toda la posición. Calfucurá se haría el soberano de todas estas tierras. Muere a avanzada edad en 1873 exclamando su testamento político “NO ABANDONAR JAMÁS CARHUÉ AL HUINCA”. Su hijo, Manuel Namuncurá, ya septuagenario, asume el legado de Calfucurá, y se enfrentará al Estado Nacional. El país nunca estuvo en condiciones de solucionar de alguna manera el importante perjuicio que se infligían a las poblaciones fronterizas. Así, para 1876, durante la Presidencia de Nicolás Avellaneda, el Mtro. de Guerra y Marina Dr. Alsina diseña un plan de ocupación de dicho territorio. El plan de Avance de la Frontera Interna consistía en ocupar los cinco lugares más importantes para el sistema económico aborigen. Italó (Sur de Córdoba), Trenque Lauquén, Guaminí, Carhué y Puán en la provincia de Buenos Aires. Una vez arribadas las Divisiones debían construir un fuerte y los fortines necesarios para defender la posición.. Carhué era el lugar de mayor avanzada en la frontera de 1876 y es debido a ello que se establecen más de 1000 soldados y se construyen más de treinta fortines en solamente 52 km. de frontera, convirtiendo a Carhué en el lugar de mayor fortificación y de mayor importancia para su ocupación. El Tte. Crnl.. Nicolás Levalle, jefe de la División Sud, ocupó Carhué el 23 de abril de 1876, y el 21 de enero de 1877 funda oficialmente el Pueblo de “Adolfo Alsina”. En 1949 se le restituye el nombre ancestral: Carhué.

El cementerio de Carhué emerge de las aguas



La inundación de 1985 destruyó la villa turística Lago Epecuén.
Las aguas estuvieron a las puertas de la vecina ciudad de Carhué que fue salvada gracias a la construcción de un terraplén.
El cementerio de la localidad, en cambio, quedó sumergido.
Un cuarto de siglo después el descenso de las aguas permite apreciar este lugar considerado sagrado por la mayoría de los carhuenses que tienen allí sus difuntos.

Lago Epecuén o el dolor de ya no ser...





Hacia 1876 Carhué y el Lago Epecuén eran prácticamente desconocidos, pues pertenecían a los dominios indígenas. Fue el 23 de ese mismo año cuando el Tte. Coronel Nicolás Levalle estableció la Comandancia de las fuerzas de la División Sud, sobre una de las barrancas del Lago, e inicio de inmediato la fundación de un pueblo, el 21 de enero de 1887, bautizado Adolfo Alsina, por el entonces Ministro de Guerra y Marina.
Sin embargo, la primera referencia del Lago Epecuén data de alrededor de 1770, cuando el Piloto De La Real Marina Pablo Zizur realiza un viaje en busca de sal a Salinas Grandes, es quién la descubre y la bautiza Laguna San Lucas.
Quiso el destino que San Lucas sea el patrono de la medicina. El primer análisis de sus aguas se produce en 1886, diez años transcurridos de la fundación de Carhué. El análisis fue realizado por un químico italiano que se maravilló por la riqueza mineral del Lago Epecuén, constatando que la salinidad era superior a la del mar en 10 a 1. Además recomendaba su explotación mediante ferrocarril para su uso doméstico y comercial.
A principios del siglo XIX el Lago Epecuén comienza a ser muy renombrado por las propiedades curativas de sus aguas. Los primeros pobladores y visitantes arribaban en galeras o diligencias, provenientes de Azul, 25 de Mayo, y en años posteriores desde Arroyo Corto, que era punta de riel. Todos concurrían maravillados por los comentarios de personas que conocían las propiedades acampando en sus orillas.
Luego el FFCC dará un gran impulso: en 1899 llega el ferrocarril Sud; en 1903 el Oeste con parada en Carhué y en Epecuén a 2 Km. del Lago; y en 1911Midland, desde Estación de Puente Alsina hasta Carhué.
En 1909 el Ministerio de Obras Públicas de la Pcia. De Buenos Aires le da un respaldo científico-médico a sus aguas milagrosas. A partir de allí, el interés y prestigio fueron creciendo, y se comienza a vislumbrar un gran futuro para el Lago Epecuén. Varios pioneros y visionarios efectúan obras cuyo fin es dar a los bañistas confort y servicios. El ritmo de crecimiento se hizo frenético, se construían hoteles de alta categoría, balnearios imponentes y enormes residencias privadas, a la par de la instalación de empresas extractoras de sal, barro radioactivo, fábricas de jabones a partir del fango, etc.
Los ’20 marcaron el inicio de un desarrollo impresionante: grandes hoteles dan comodidad y lujo a las familias adineradas que venían en búsqueda de descanso y de curas milagrosas. La Sociedad Anónima Minas Epecuén fueron, junto a la S.A. Balneario y Termas Mar de Epecuén de Arturo Vatteone, uno de los pioneros en la explotación. En 1922 se produce el primer loteo de tierras para la conformación de un pueblo y se lanzaron campañas publicitarias ofreciendo terrenos a orillas del Lago lo que daría inicio a la futura lago Epecuén, en las tierras que hasta entonces pertenecían a la Sociedad Mar de Epecuén de la cual Vatteone era presidente.
Conjuntamente con los balnearios que se instalaron en todas sus costas, incluidos en las márgenes mas cercanas a Carhué, se fueron creando hoteles y la gente comenzó a radicarse y conformar una villa turística. De esta forma, comenzó un ritmo frenético de construcción de hoteles de categoría internacional. Entre los primeros emprendimientos económicos se puede mencionar Mar de Epecuén (1921. fundada por Arturo Vatteone, quien construyo un fortín Museo para los turistas), Balneario y Termas “Minas de Epecuén” S.A. (1921), Balneario y Termas “Plage Hotel” (1922), Balneario Y Termas De Carhué, Termas Hotel y Balneario Bristol de Carhué (1923), Balneario y Termas de Epecuén S.A. (1924), Balneario y Termas Hotel “Las Delicias”, Balneario y Hotel “Gorostegui”, Balneario “Villa Sauri” y Hotel “La Clarita”.
Al lado de los hoteles comienzan a establecerse trabajadores y propietarios y así para 1930 la villa “Mar de Epecuén” o “Epecuén Ville” como se la nombraba, ya contaba con una iglesia en construcción, una escuela y todos los servicios de un pequeño pueblo.
A partir de allí la historia de crecimiento de la villa no cesaría: tres líneas ferroviarias tenían parada en Carhué y su lago. Las empresas promocionaban pasajes con descuentos, sumaban frecuencias y hasta instalaban oficinas de turismo en sus estaciones.
Villa Lago Epecuén llegaría a contar con 5.000 plazas hoteleras declaradas. Al año 1985 eran alrededor de 250 establecimientos dedicados exclusivamente al turismo que en sus mejores épocas, es decir en los 70 sumaban 25.000 personas por temporada estival.
Por más de 60 años el lago continuó con su problema ancestral: la falta de agua. Ésta truncó decenas de fabulosas inversiones dejando en la ruina a sus propietarios.
Los años ‘50 y ‘60 sirvieron para el afianzamiento del destino turístico comenzado en los veinte.
Ya en los ’70 y bajo la tutela del municipio se encara un proyecto ambicioso y que daría el esplendor máximo a la Villa. Se diseña y construye un complejo que constaba de una gran pileta de agua dulce a sus orillas y una serie de vestuarios, duchas y confitería a la vera del lago.
Por obras realizadas en el sistema de Lagunas Encadenadas comienza a verterse agua al lago lo que hace que se deba construir en 1978 un murallón para contener el ingreso del agua al ejido.
Así a medida que aumentaba el agua se levantaba y consolidaba el terraplén.
El 10 de noviembre de 1985 el muro de contención que poseía más de 3.50 mts de altura sucumbió y poco a poco fue sumergiendo al pueblo y su rico pasado.
Al cabo de 15 días el pueblo estaba prácticamente sumergido por más de dos metros de agua.
La situación se intensificó y un par de años después el pueblo tenía más de 5 metros de agua. El pico máximo ocurrió en 1993 cuando en ciertos sectores del sumergido pueblo se midieron más de 10 metros.
Casi dos décadas después, con el descenso del nivel de las aguas, se puede acceder fácilmente al lugar y ser testigo de un paisaje fantasmal producto de la desolación de la villa arrasada y los efectos de la salinidad de uno de los lagos con más alta concentración de cloruro de sodio en el planeta