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jueves, 29 de julio de 2010

Carhué


Carhué es la ciudad cabecera del partido de Adolfo Alsina en la Provincia de Buenos Aires,
Se encuentra a unos 561 km al oeste de la ciudad de La Plata y a 520 de Buenos Aires. La ciudad fue un destino turístico famoso por las aguas termales de la Laguna Epecuén y actualmente sus habitantes están empeñados en el resurgimiento del lugar, afaectado por las inundaciones de la década de 1980 que destruyeron la villa turística. Se conecta con la Ruta Provincial 60.
Su población actual se estima en algo menos de 10.000 habitantes
El Ferrocarril del Sud arribó el 17 de abril de 1899, el Ferrocarril del Oeste el 18 de julio de 1903 y el 1 de julio de 1911 el Ferrocarril Midland de Buenos Aires. La estación es del típico estilo colonial inglés. Fue premiada desde 1982 a 1985 con dos primeros puestos y un segundo a la mejor estación, por su mantenimiento edilicio y el movimiento en general. Durante los años 1970 y 1980 se clausuraron los 3 servicios.

Historia

CARHUÉ: LUGAR VERDE “Car-hué”: CARRE, Verde o verdor; HUE, Lugar o donde hay

Esta descripción habla muy bien de lo que fue el MAPÚ CARHUÉ (País del Carhué) para las huestes araucanas que comenzaron a venir desde Chile en el siglo XVI. Este “país” era una especie de corral natural de excelentes pastos, arroyos y lagunas de agua dulce para sus sistema comercial. Con anterioridad a los aborígenes chilenos araucanos, habitaron todas estas tierras aborígenes autóctonos denominados Tehuelches. Debido a la araucanización forzosa de la pampa, nuestra zona se caracterizó de una acentuada tendencia araucana, notorio esto en los topónimos de estos territorios. La principal actividad de estas tribus araucanas fue la toma de ganado cimarrón y su traslado a Chile, en donde era canjeado. Los caminos usados se denominaron “rastrilladas.” La más conocida fue la RASTRILLADA DE LOS CHILENOS, que pasaba en las cercanías de Carhué. Las primeras referencias sobre la zona datan de fines del siglo XVIII y principios del XIX con las primeras expediciones comerciales en busca de sal a las Salinas Grandes, y sus grandes yacimientos. En las tierras conocidas como Masallé, al oeste de la Laguna de Epecuén, se asentó, una parcialidad araucana, los “vorogas”. Cierto día del año 1834, reciben a 200 indios chilenos para comerciar y que estaban bajo el mando de CALLFUCURÁ, quién los sorprendió y tomó toda la posición. Calfucurá se haría el soberano de todas estas tierras. Muere a avanzada edad en 1873 exclamando su testamento político “NO ABANDONAR JAMÁS CARHUÉ AL HUINCA”. Su hijo, Manuel Namuncurá, ya septuagenario, asume el legado de Calfucurá, y se enfrentará al Estado Nacional. El país nunca estuvo en condiciones de solucionar de alguna manera el importante perjuicio que se infligían a las poblaciones fronterizas. Así, para 1876, durante la Presidencia de Nicolás Avellaneda, el Mtro. de Guerra y Marina Dr. Alsina diseña un plan de ocupación de dicho territorio. El plan de Avance de la Frontera Interna consistía en ocupar los cinco lugares más importantes para el sistema económico aborigen. Italó (Sur de Córdoba), Trenque Lauquén, Guaminí, Carhué y Puán en la provincia de Buenos Aires. Una vez arribadas las Divisiones debían construir un fuerte y los fortines necesarios para defender la posición.. Carhué era el lugar de mayor avanzada en la frontera de 1876 y es debido a ello que se establecen más de 1000 soldados y se construyen más de treinta fortines en solamente 52 km. de frontera, convirtiendo a Carhué en el lugar de mayor fortificación y de mayor importancia para su ocupación. El Tte. Crnl.. Nicolás Levalle, jefe de la División Sud, ocupó Carhué el 23 de abril de 1876, y el 21 de enero de 1877 funda oficialmente el Pueblo de “Adolfo Alsina”. En 1949 se le restituye el nombre ancestral: Carhué.

El cementerio de Carhué emerge de las aguas



La inundación de 1985 destruyó la villa turística Lago Epecuén.
Las aguas estuvieron a las puertas de la vecina ciudad de Carhué que fue salvada gracias a la construcción de un terraplén.
El cementerio de la localidad, en cambio, quedó sumergido.
Un cuarto de siglo después el descenso de las aguas permite apreciar este lugar considerado sagrado por la mayoría de los carhuenses que tienen allí sus difuntos.

Lago Epecuén o el dolor de ya no ser...





Hacia 1876 Carhué y el Lago Epecuén eran prácticamente desconocidos, pues pertenecían a los dominios indígenas. Fue el 23 de ese mismo año cuando el Tte. Coronel Nicolás Levalle estableció la Comandancia de las fuerzas de la División Sud, sobre una de las barrancas del Lago, e inicio de inmediato la fundación de un pueblo, el 21 de enero de 1887, bautizado Adolfo Alsina, por el entonces Ministro de Guerra y Marina.
Sin embargo, la primera referencia del Lago Epecuén data de alrededor de 1770, cuando el Piloto De La Real Marina Pablo Zizur realiza un viaje en busca de sal a Salinas Grandes, es quién la descubre y la bautiza Laguna San Lucas.
Quiso el destino que San Lucas sea el patrono de la medicina. El primer análisis de sus aguas se produce en 1886, diez años transcurridos de la fundación de Carhué. El análisis fue realizado por un químico italiano que se maravilló por la riqueza mineral del Lago Epecuén, constatando que la salinidad era superior a la del mar en 10 a 1. Además recomendaba su explotación mediante ferrocarril para su uso doméstico y comercial.
A principios del siglo XIX el Lago Epecuén comienza a ser muy renombrado por las propiedades curativas de sus aguas. Los primeros pobladores y visitantes arribaban en galeras o diligencias, provenientes de Azul, 25 de Mayo, y en años posteriores desde Arroyo Corto, que era punta de riel. Todos concurrían maravillados por los comentarios de personas que conocían las propiedades acampando en sus orillas.
Luego el FFCC dará un gran impulso: en 1899 llega el ferrocarril Sud; en 1903 el Oeste con parada en Carhué y en Epecuén a 2 Km. del Lago; y en 1911Midland, desde Estación de Puente Alsina hasta Carhué.
En 1909 el Ministerio de Obras Públicas de la Pcia. De Buenos Aires le da un respaldo científico-médico a sus aguas milagrosas. A partir de allí, el interés y prestigio fueron creciendo, y se comienza a vislumbrar un gran futuro para el Lago Epecuén. Varios pioneros y visionarios efectúan obras cuyo fin es dar a los bañistas confort y servicios. El ritmo de crecimiento se hizo frenético, se construían hoteles de alta categoría, balnearios imponentes y enormes residencias privadas, a la par de la instalación de empresas extractoras de sal, barro radioactivo, fábricas de jabones a partir del fango, etc.
Los ’20 marcaron el inicio de un desarrollo impresionante: grandes hoteles dan comodidad y lujo a las familias adineradas que venían en búsqueda de descanso y de curas milagrosas. La Sociedad Anónima Minas Epecuén fueron, junto a la S.A. Balneario y Termas Mar de Epecuén de Arturo Vatteone, uno de los pioneros en la explotación. En 1922 se produce el primer loteo de tierras para la conformación de un pueblo y se lanzaron campañas publicitarias ofreciendo terrenos a orillas del Lago lo que daría inicio a la futura lago Epecuén, en las tierras que hasta entonces pertenecían a la Sociedad Mar de Epecuén de la cual Vatteone era presidente.
Conjuntamente con los balnearios que se instalaron en todas sus costas, incluidos en las márgenes mas cercanas a Carhué, se fueron creando hoteles y la gente comenzó a radicarse y conformar una villa turística. De esta forma, comenzó un ritmo frenético de construcción de hoteles de categoría internacional. Entre los primeros emprendimientos económicos se puede mencionar Mar de Epecuén (1921. fundada por Arturo Vatteone, quien construyo un fortín Museo para los turistas), Balneario y Termas “Minas de Epecuén” S.A. (1921), Balneario y Termas “Plage Hotel” (1922), Balneario Y Termas De Carhué, Termas Hotel y Balneario Bristol de Carhué (1923), Balneario y Termas de Epecuén S.A. (1924), Balneario y Termas Hotel “Las Delicias”, Balneario y Hotel “Gorostegui”, Balneario “Villa Sauri” y Hotel “La Clarita”.
Al lado de los hoteles comienzan a establecerse trabajadores y propietarios y así para 1930 la villa “Mar de Epecuén” o “Epecuén Ville” como se la nombraba, ya contaba con una iglesia en construcción, una escuela y todos los servicios de un pequeño pueblo.
A partir de allí la historia de crecimiento de la villa no cesaría: tres líneas ferroviarias tenían parada en Carhué y su lago. Las empresas promocionaban pasajes con descuentos, sumaban frecuencias y hasta instalaban oficinas de turismo en sus estaciones.
Villa Lago Epecuén llegaría a contar con 5.000 plazas hoteleras declaradas. Al año 1985 eran alrededor de 250 establecimientos dedicados exclusivamente al turismo que en sus mejores épocas, es decir en los 70 sumaban 25.000 personas por temporada estival.
Por más de 60 años el lago continuó con su problema ancestral: la falta de agua. Ésta truncó decenas de fabulosas inversiones dejando en la ruina a sus propietarios.
Los años ‘50 y ‘60 sirvieron para el afianzamiento del destino turístico comenzado en los veinte.
Ya en los ’70 y bajo la tutela del municipio se encara un proyecto ambicioso y que daría el esplendor máximo a la Villa. Se diseña y construye un complejo que constaba de una gran pileta de agua dulce a sus orillas y una serie de vestuarios, duchas y confitería a la vera del lago.
Por obras realizadas en el sistema de Lagunas Encadenadas comienza a verterse agua al lago lo que hace que se deba construir en 1978 un murallón para contener el ingreso del agua al ejido.
Así a medida que aumentaba el agua se levantaba y consolidaba el terraplén.
El 10 de noviembre de 1985 el muro de contención que poseía más de 3.50 mts de altura sucumbió y poco a poco fue sumergiendo al pueblo y su rico pasado.
Al cabo de 15 días el pueblo estaba prácticamente sumergido por más de dos metros de agua.
La situación se intensificó y un par de años después el pueblo tenía más de 5 metros de agua. El pico máximo ocurrió en 1993 cuando en ciertos sectores del sumergido pueblo se midieron más de 10 metros.
Casi dos décadas después, con el descenso del nivel de las aguas, se puede acceder fácilmente al lugar y ser testigo de un paisaje fantasmal producto de la desolación de la villa arrasada y los efectos de la salinidad de uno de los lagos con más alta concentración de cloruro de sodio en el planeta

Atalaya




Ubicada a 50 km. al sur de La Plata, es una de las poblaciones más antiguas de la provincia de Buenos Aires y su puerto natural, lugar de importantes episodios en la lucha por la soberanía nacional.
En medio de una hermosa forestación de especies naturales a implantadas palmeras, espinillos, eucaliptus, talas, plátanos encuentra un pueblito de casas de fin de semana, sencillas y de cuidados jardines. Hay una casilla de teléfonos. A la derecha, un cartel indica Balneario por camino mejorado, cruzando un hermoso bosque silvestre. Hay lugar para acampar o hacer picnic, con modestas construcciones, un muelle junto al arroyo y la vegetación llegando a la orilla.
Este puerto natural fue custodia de la soberanía nacional: en 1735 el gobernador Salcedo ordenó instalar una torre vigía (al producirse la invasión portuguesa a la Colonia del Sacramento) para observar el estuario, prevenir la llegada de naves enemigas a impedir el comercio clandestino.
Como puesto de guardia, su regimiento de 80 gauchos rechazó fuerzas de desembarco brasileñas en 1826. Durante el bloqueo anglofrancés al puerto de Buenos Aires, el jefe de la expedición, almirante Leblanc, asoló las poblaciones costeras con ataques sorpresivos. Desembarcaron aquí 500 marineros, que entraron en combate con la pequeña guarnición de gauchos al mando del mayor Miguel Valle, quienes ofrecieron resistencia heroica. Los franceses, al huir, abandonaron algunas barcazas que habían usado en el desembarco y que pudieron ser vistas durante años en la playa. Hacia 1875 llegó a tener 3 saladeros y 4.000 habitantes. Fue puerto de exportación hacia Cuba, España y Brasil con carne salada y cueros, también punto de atracción de barcos piratas ingleses, holandeses y franceses para contrabando. Con la aparición de los frigoríficos, a principios de siglo, se acabaron los saladeros y se produjo el gran éxodo; su población es hoy de sólo 400 habitantes.
Durante la temporada de verano es balneario y lugar de recreación popular. Se practican deportes náuticos. Sobre la avenida de ingreso se encuentra la Iglesia y, frente a ésta, el Museo.

miércoles, 26 de mayo de 2010

La Boca, un barrio y miles de historias








La Boca es un barrio de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Está situado en el límite sudeste de la ciudad. Su nombre se debe a que se ubica en la desembocadura del Riachuelo en el Río de la Plata. Entre otras razones, el barrio es conocido por albergar el estadio del club Boca Juniors.


Ubicación Geográfica

Está comprendido por las calles Regimiento de Patricios, Av. Martín García, Av. Paseo Colón, Brasil, la Dársena Sur y el Riachuelo. Limita con los barrios de Barracas al oeste, San Telmo al noroeste y Puerto Madero al noreste, y con las localidades de Dock Sud y Avellaneda al sur.

Historia

La zona donde actualmente se encuentra La Boca fue el lugar donde Pedro de Mendoza realizó la primera fundación de Buenos Aires en 1536. En épocas de la Colonia española La Boca era una zona de barracones para los esclavos negros. En el período independiente funcionaron allí saladeros (cobertizos en que se salaba la carne vacuna para la exportación) y curtiembres de cuero.
En la Boca se localizaba el principal puerto de Buenos Aires pero su poca profundidad no permitía navíos de gran calado y por eso, tras la propuesta de Eduardo Madero, el puerto se trasladó más al norte. Al ser la zona de mayor entrada de barcos, a finales del siglo XIX comenzó a ser habitado por inmigrantes italianos, principalmente genoveses, que le dieron su fisonomía actual. Los inmigrantes se agrupaban en Conventillos y pintaban sus casas con los sobrantes de pintura que traían los marineros, como la pintura no alcanzaba para pintar una casa de un mismo color, se utilizaron diversos colores para pintarlas.
Los conventillos eran construcciones de chapas con una gran cantidad de pequeñas habitaciones, donde se “acomodaba” cada familia, con una cocina y un baño compartido por todos los inquilinos que la habitaban. Siempre había un patio y balcones irregulares que fueron el ámbito donde se mezclaban y enriquecían las diferentes culturas en una interrelación que dio origen a una pintoresca versatilidad de personajes- como El bombero, la prostituta, el “cafishio”, el enano, el equilibrista o el borracho -, que son rescatados luego por el arte popular.
La Boca de 1870 tenía ya una fisonomía característica y en 1895 era la segunda sección de la Capital. Sobre una población de 38.000 habitantes, 17.000 eran argentinos, 14.000 italianos, 2.500 españoles y el resto de otras nacionalidades.
A los residentes de La Boca y por extensión a su equipo de fútbol, el popular Boca Juniors, se los conoce aún como Xeneizes (deformación de "zeneixi", es decir, genoveses, en su propio dialecto). Los inmigrantes construyeron casas de chapas de metal acanaladas, montadas muchas veces sobre pilotes o cimientos altos debido a las frecuentes inundaciones, y pintadas con colores brillantes.
Zona portuaria y proletaria, el mayor exponente artístico del barrio fue Benito Quinquela Martín, un pintor que reflejó las tareas del puerto y la vida cotidiana de su gente en estilo neoimpresionista. También el primer diputado socialista de América fue elegido por ese barrio en 1905, cuando votó a Alfredo Palacios para que los representara en el Congreso.

José Ceppi, alias Aníbal Latino, periodista porteño, en su libro "Argentinos y europeos. Cuadros sudamericanos" escribió:
Al sur de Buenos Aires, a seis o siete kilómetros del centro de la ciudad, a lo largo de la orilla de un pequeño río canalizado en cierta extensión y que se llama Riachuelo, extiéndese La Boca, un barrio o mejor dicho un suburbio vastísimo de la población. Está separado de la ciudad solo por una extensa faja de terreno poblada por algunas casas esparcidas: la comunicación es cómoda, fácil, rápida, continua, por tramway y por ferrocarril; y sin embargo tiene un carácter tan diferente, tan especial, que parece estar á cincuenta millas de distancia. Muchos, hasta en Buenos Aires, hablan de la Boca como si hablasen de otra ciudad, no de un barrio que está á dos pasos de la gran plaza.

La República de La Boca

En 1882 a raíz de un conflicto laboral que culminó con una huelga, un grupo de inmigrantes genoveses decidieron independizar a La Boca de la Argentina.
Firmaron un acta en la que informaron al Rey de Italia que habían constituido la "República Independiente de La Boca" y levantaron su bandera. El General Julio Argentino Roca, por entonces Presidente de la Nación, acudió en persona al lugar con el Ejército, quitando la bandera genovesa izada en un mástil y solucionó el conflicto.

En 1884, ante los frecuentes incendios de los conventillos, el barrio fue testigo de la creación del primer cuartel de bomberos voluntarios del país, entidad a la que se denominó Asociación Italiana de Socorros Mutuos Bomberos Voluntarios de La Boca, ubicada en la calle Brandsen, del barrio. También La Boca fue conocida y recordada por sus carnavales y sus comparsas como El Trapito, los Nenes de Suárez y Caboto, el Rosedal entre otros. Algunas versiones indican que los acordes de la Marcha Peronista fueron tomados de la marcha de El Rosedal.
La vecindad del Riachuelo es uno de los sectores de la ciudad más visitados por los turistas por estar muy vinculado a la mitología del tango. La Vuelta de Rocha, donde el Riachuelo hace una amplia curva, es uno de sus lugares más característicos, como Caminito, una callejuela inmortalizada por el tango del mismo nombre, de Juan de Dios Filiberto. Sin embargo, el autor de la letra del célebre tango (Gabino Coria Peñaloza) era riojano y los versos fueron inspirados en el paisaje de su provincia natal. Allí se venden pinturas, souveniers y artesanías. Los domingos hay parejas de tango que bailan sobre su empedrado. Se aprecian edificios de 2x2 metros construidos con chapa y cartón. La ribera fue convertida en paseo y una obra de ingeniería hidraúlica ha conjurado la maldición de las inundaciones. El estadio de Boca Juniors es considerado un monumento por los xeneizes. Llamado La Bombonera por sus gradas elevadas que le dan forma de caja, el espectáculo de un partido de fútbol resulta allí inolvidable por el reconocido fervor de los hinchas de Boca y su carnaval de luces de bengala, papeles de colores y bombas de estruendo.

La Boca y el tango

La música ciudadana ha retratado cientos de veces historias y realidades de este barrio porteño. Los inmigrantes (italianos en su mayoría) han sido protagonistas de muchas de ellas


CANZONETA

Letra: Enrique Lary - Música: Ema Suárez
Intérperete: Héctor Mauré

La Boca... Callejón... Vuelta de Rocha...
Bodegón... Genaro y su acordeón...

Canzoneta, gris de ausencia,
cruel malón de penas viejas
escondidas en las sombras del figón.
Dolor de vida... ¡Oh mamma mia!...
Tengo blanca la cabeza,
y yo siempre en esta mesa
aferrado a la tristeza del alcohol.

Cuando escucho "Oh sole mio"
"Senza mamma e senza amore",
siento un frío acá en el cuore,
que me llena de ansiedad...
Será el alma de mi mamma,
que dejé cuando era niño.
¡Llora, llora, Oh sole mio;
yo también quiero llorar!

La Boca... Callejón... Vuelta de Rocha...
Ya se van Genaro y su acordeón...

¡De mi ropa, qué me importa
si me mancho con las copas
que derramo en mi frenético temblor!
Soñé a Tarento en mil regresos,
pero sigo aquí, en la Boca,
donde lloro mis congojas
con el alma triste, rota, sin perdón.



LA CANTINA

Letra: Cátulo Castillo - Música: Aníbal Troilo
Intérperete: Héctor Mauré

Ha plateado la luna el Riachuelo
y hay un barco que vuelve del mar,
como un dulce pedazo de cielo
con un viejo puñado de sal.

Golondrina perdida en el viento,
por qué calle remota andará,
con un vaso de alcohol y de miedo
tras el vidrio empanado de un bar.

La cantina
llora siempre que te evoca
cuando toca, piano, piano,
su acordeón el italiano...
La cantina,
que es un poco de la vida
donde estabas escondida
tras el hueco de mi mano.
De mi mano
que te llama silenciosa,
mariposa que al volar,
me dejó sobre la boca, ¡sí!
su salado gusto a mar.

Se ha dormido entre jarcias la luna,
llora un tango su verso tristón,
y entre un poco de viento y espuma
llega el eco fatal de tu voz.

Tarantela del barco italiano
la cantina se ha puesto feliz,
pero siento que llora lejano
tu recuerdo vestido de gris.

domingo, 23 de mayo de 2010

Carmensa, un nombre insólito y el accionar de los bandidos rurales



A unos pocos kilómetros de la ciudad de General Alvear, la localidad de San Pedro de Atuel se levanta modesta y apacible. Los mapas y las rutas, sin embargo, la recuerdan como Carmensa, en memoria de los carteles que anunciaban a la empresa Carmen S.A. Por estos pagos, la traición de su compadre de antaño arrojó a una muerte trágica al legendario bandido rural Juan Bautista Bailoreto y su nombre resuena aún entre los jóvenes locales.

Fuente: Pueblos para contar (http://pueblosparacontar.blogspot.com)


NACIMIENTO DE SAN PEDRO DEL ATUEL

Don Pedro Christóphersen nacido en Noruega el 28 de mayo de 1845, llega a la República Argentina en 1866, arquitecto y pintor se dedica a la creación de edificios públicos y privados, templos, hospitales, etc. Desconforme con la tarea por él realizada, parte rumbo al oeste del país, luchando contra las adversidades.
Se fundó en el año 1914 el paraje denominado General Alvear, pero su asentamiento lo realiza a las 20 kms. al sur de ésta. Tierras incultas y campo virgen hacen que don Pedro Christóphersen comience la colonización del actual San Pedro del Atuel. Decidió llevar a cabo su idea, contrae enlace con la hija de Carlos María de Alvear, llamada Carmen Berta Ulrrica Yésica de Alvear y Dodero.
Construye un chalet (no existe en la actualidad) donde forma su hogar y dirige la administración, desde allí, de éstas tierras. Como primer paso realiza la división en pequeñas parcelas de 25 y 30 hectáreas para luego contando con la ayuda desinteresada del ingeniero Obe Book traza un plano aprovechándolos desniveles del terreno para poder llevar el agua del río Atuel a través de canales e hijuelas, a lo que es en la actualidad la Colonia San Pedro del Atuel.
Ya en 1920 y 1926 llegan los primeros pobladores italianos, suizos, españoles; pero en su mayoría ucranianos, acompañados de sus respectivas familias, con sus trajes típicos y costumbres. Vivían en chozas y algunos a la intemperie hasta que lograron por sus propios medios, con esfuerzo y decisión, la construcción de sus casas, muchas de las cuales aún existen.
Con la llegada del Ferrocarril comienza el auge de esta colonia pues se consigue una salida directa a la capital de nuestro país, accediendo a los grandes medios de consumo. Desde el levantamiento de las líneas férreas la Estación Terminal quedó intacta y desocupada trayendo como consecuencia el éxodo de jóvenes hacia nuevos horizontes.
Con la muerte de Pedro Christóphersen acaecida el 18 de agosto de 1930 se pierde un valor inteligente y desinteresado, pero su muerte lo sorprendió con la conciencia limpia y tranquila por todo lo que hizo por nuestro San Pedro del Atuel. En la actualidad este pueblo ha erigido un busto en la plazoleta que lleva su nombre, como así también una escuela primaria y la calle principal en honor a su memoria.

Juan Bautista Bairoletto

Juan Bautista Bairoletto (Cañada de Gómez, Santa Fe, Argentina 11 de noviembre de 1894 – † Carmensa, Mendoza, Argentina, 14 de septiembre de 1941), fue conocido bandido argentino hijo de inmigrantes italianos que llegaron a Argentina, nacido en la Provincia de Santa Fe, Bairoletto escapó de la justicia luego de matar al comisario de la ciudad de Eduardo Castex (Provincia de La Pampa), llamado Elias Farach, que lo hostigaba por pretender a la misma mujer.
A partir de este suceso inicia su vida de bandolero lo que generó una admiración popular que se fue incrementando con cada nueva acción y nuevo escape, como si con esa admiración el puestero pobre, el trabajador de manos callosas, la mujer laboriosa, se tomaran una pequeña revancha de la policía, (tan severa con los pobres como servil de los poderosos) a la que él ridiculizaba con su libertad.
Este bandido, ha sido conocido por robar a gente rica para dar a los pobres, quizá la razón por la cual se ganara su apodo de "Robin Hood Argentino" o el "Robin Hood Criollo" siendo un mito luego de su muerte. Falleció en un enfrentamiento contra la policia en el año 1941, en la localidad de Colonia San Pedro de Atuel (Carmensa) en la Provincia de Mendoza.
La vida de Bairoletto y otros personajes similares inspiró a Hugo Chumbita para escribir su ensayo "Jinetes Rebeldes, Historia del Bandolerismo social en Argentina" (Premio "Eduardo Mallea" 1999)
A su vez, fragmentos del texto de Chumbita fueron la base para la letra de la canción "Bandidos Rurales" escrita por León Gieco y musicalizada por Luis Gurevich


BANDIDOS RURALES
Letra: León Gieco - Música: Luis Gurevich

Nacido en Santa Fe en 1894,
cerca de Cañada, de inmigrantes italianos
Juan Bautista lo llamaron, de apellido Bairoletto
Bailarín sagaz, desafiante y mujeriego
Winchester en el recado, dos armas cortas también,
un cuchillo atrás y un caballo alazán
Raya al medio con pañuelo, tatuaje en la piel,
quedó fuera de la ley, quedó fuera de la ley

Se enamoró de una mujer que pretendía un policía
lo golpeó, lo puso preso un tal Farach Elías
Andate de Castex le dijo, aquí tenemos leyes
Corría el año 1919
Antes de irse, fue al boliche a verlo al fulano
Con un 450 belga, revólver en mano
Le agujereó el cuello y lo dejo tirado ahí
Ahora sí fuera de la ley, ahora sí fuera de la ley.

Bandidos rurales, difícil de atraparles
Jinetes rebeldes por vientos salvajes
Bandidos populares, difícil de atraparles
Igual que alambrar estrellas en tierra de nadie

Por el mismo tiempo hubo otro bandolero
Por hurtos y vagancia, 19 veces preso
Al penal de Resistencia lo extradita el Paraguay
Allí conoce a Zamacola y Rossi por el 26
1897 en Monteros, Tucumán,
el día 3 de marzo lo dan por bien nacido
Segundo David Peralta, alias Mate Cocido,
también fuera de la ley, también fuera de la ley

Entre Campo Largo y Pampa del Infierno
el pagador de Bunge y Born le da 6000 por no ser muerto
Gran asalto al tren del Chaco, monte de Saenz Peña,
Anderson y Clayton firma algodonera
45.000 a Dreyfus le sacaron sin violencia
El gerente Ward de Quebrachales 13.000 le entrega
Secuestro a Negroni, Garbarini y Berzon
Resistió fuera de la ley, resistió fuera de la ley

Bandidos rurales, difícil de atraparles
Jinetes rebeldes por vientos salvajes
Bandidos populares, difícil de atraparles
Igual que alambrar estrellas en tierra de nadie

Bairoletto cae en Colonia San Pedro de Atuel,
el ultimo balazo se lo pega él
El Ñato Vicente Gascón, gallego de 62,
con su vida en Pico pagó aquella traición
Sol, arena y soledad, cementerio de Alvear,
en su tumba hay flores, velas y placas de metal
El ultimo romántico lo llora Telma, su mujer,
muere fuera de la ley, muere fuera de la ley

No sabrán de mí, no entregaré mi cuerpo herido,
Quitilipi, Machagay, ¿donde está Mate Cocido?
Corría el 36 y lo quieren vivo o muerto
2.000 de recompensa, se callan los hacheros
Logró romper el cerco de un tal Cáceres torturador
de Gendarmería que tenía información
Herminia y Ramona dudan que lo hayan matado
a éste fuera de la ley, a éste fuera de la ley

Bandidos rurales, difícil de atraparles
Jinetes rebeldes por vientos salvajes
Bandidos populares, difícil de atraparles
Igual que alambrar estrellas en tierra de nadie

En un lugar neutral, creo que por Buenos Aires,
se conocen dos hermanos de este barro, de esta sangre,
y dejan un pedazo del pasado aquí sellado
y deciden golpear al que se roba el quebrachal
Por eso las dos bandas cerquita de Cote Lai
mataron a un tal Mieres, mayordomo de La Forestal
Se rompió el silencio en balas, robo que no pudo ser
Dos fuera de la ley, dos fuera de la ley

Martina Chapanai, bandolera de San Juan,
Juan Cuello, Juan Moreira, Gato Moro y Brunel,
El Tigre de Quequén, Guayama el Manco Frías,
Barrientos y Velázquez, Cardoso y Cubillas,
Gaucho Gil, José Dolores, Gaucho Lega y Alarcón,
bandidos populares de leyenda y corazón
Queridos por anarcos, pobres y pupilas de burdel
Todos fuera de la ley, todos fuera de la ley

Bandidos rurales, difícil de atraparles
Jinetes rebeldes por vientos salvajes
Bandidos populares, difícil de atraparles
Igual que alambrar estrellas en tierra de nadie.

Villa 25 de Mayo




La Villa 25 de Mayo fue fundada el 2 de Abril de 1805 por disposición de las autoridades coloniales y la venia del Virrey Rafael de Sobremonte, un fuerte o baluarte cuyo enclave es la margen Norte del Río Diamante, para salvaguardar a la ciudad de Mendoza, del acoso de malones que desde el Sur, que se dirigían para saquear toda la ciudad.
Es por este motivo que los gobernadores de aquella época, mandaron a realizar una serie de defensas que pudieran detener estos avances, con lo que llevaron a cabo una serie de fuertes, ubicados en San Carlos, los cuales fueron erigidos en mal lugar ya que no cumplían ninguna función, y en San Rafael, cuya primera fundación según algunos historiadores estaría ubicado en la zona del Negro Quemado, en las confluencias del Río Diamante y el Atuel, posteriormente se trasladó hacia el Oeste en donde las márgenes del Río Diamante fueron abruptas, eligiéndose el actual lugar.
Desde este sitio formaron y obtuvieron dos puntos para observar y anticipar la venida de malones, como son los del Cerro Bola y la Guardia, de donde podían ver el arrimo de los aborígenes con varias horas de anticipación, informando mediante señales de humo en el día y fuego en horas de la noche.
El fuerte dejó de funcionar como tal durante la gobernación nacional de Julio Argentino Roca, ya que desde éste se emprendió la Campaña al Desierto.
En esta instalación se contaba con una capilla, sala de oficiales, polvorín, caballerizas, barracas para los soldados; de unas dimensiones muy particulares, ya que permitían recorrer por sobre las murallas a caballo. En los alrededores, se asentaron los colonos venidos de diferentes lugres, y que algunas casas todavía se conservan, y que a la llegada de los malones, se refugiaban en su interior. En los alrededores, existía una gran cantidad de aguariguay en donde se llevaba registrado todas las fechas de arrimo de malones, los cuales fueron arrancados en el aluvión de 1.900, donde el río Salado arrasó con toda esta parte de historia.
El día 2 de Octubre de 1.903, la Legislatura Provincial convierte en ley el proyecto del Poder Ejecutivo Provincial, en donde se pedía el traslado de las autoridades y organismos públicos de la Villa 25 de Mayo a la Colonia Francesa, convirtiendo de esa manera a la Colonia Francesa como cabecera del departamento. Por cuánto los fundamentos y la sanción de la citada ley. Esta, en su espíritu y en su letra real reza: "Ley 262. Fijando como cabecera del departamento de San Rafael al Distrito denominado Colonia Francesa. Mendoza, Octubre de 1903. Por cuánto: El Senado y la Cámara de Diputados de la Provincia de Mendoza, sancionaron con fuerza de ley, Artículo 1º) Queda fijado como cabecera del departamento de San Rafael, el distrito denominado Colonia Francesa, en el perímetro comprendido entre el Río Diamante por el Sur, por el Norte una línea que pasará a 5 Km. De dicho río; por el Este, el canal Pavéz y por el Oeste el canal Toledano...".
Hoy la Villa 25 de Mayo es paso obligado de todo turista que visita el sur de la provincia de Mendoza.